sábado, 23 de enero de 2016
jueves, 21 de enero de 2016
¿Los creyentes se autoengañan?
Algunos científicos, como
el conocido biólogo Richard Dawkins, han acusado a los
creyentes de autoengañarse o de tener sus capacidades mentales disminuidas. Con
el 80%
de la población mundial que se declara creyente de una de las 4.000 religiones
que existen, según su libro, una explicación así deja poco margen al futuro de la
especie humana. En realidad, según estos autores, el cerebro ha fabricado la
religión en su propio beneficio. Y la llegada de la neurociencia y los experimentos
con el cerebro han permitido conocer mejor cómo lo hace.
El neurólogo Michael McGuire, coautor del libro y profesor en la
universidad californiana de Ucla, descubrió hace casi 30 años cómo estudiar el
cerebro de los chimpancés por medio de los residuos de su actividad neuronal
sin dañarles. Sus trabajos le permiten sostener que también tienen un sentido
de lo que está bien y lo que está mal, es decir, la moral.
“No es descabellado que los chimpancés tengan una idea de Dios, pero no
tenemos evidencias”, opina McGuire. Y no lo es porque ambas especies comparten
una misma base biológica, posible origen de su moral.
Pero el impulso definitivo al estudio del cerebro lo han dado las
distintas tecnologías de neuroimagen (resonancia magnética, tomografías, o
magnetoencefalografía). En el repaso de los más recientes trabajos en este
campo que hace el libro, se observa cómo la fe en Dios reduce los síntomas de
la depresión y favorece el autocontrol mientras que la meditación mejora
algunas capacidades mentales. Otro estudio también reveló que los creyentes
viven más que los ateos o los agnósticos.
La causa hay que buscarla dentro del ser humano. A pesar de ser la
especie más poderosa, es presa fácil del miedo y la incertidumbre. Esto genera
estrés neuronal, deteriorando las dendritas y reduciendo la neuroplasticidad.
Induce más de 100 cambios en el cerebro.
Según los autores, sólo la religión ofrece un bálsamo trinitario formado
por la “socialización positiva, los rituales y una creencia, generalmente en la
otra vida”. La experiencia religiosa libera neurotransmisores como la
serotonina, la dopamina o la oxitocina, que dan paz al cerebro.
Aunque los ateos y los
agnósticos pueden combatir el estrés con actividades que recreen esta socialización, “siempre
les quedará algo de dolor, a menos que crean en la otra vida”, aseguran. Desde
un punto de vista evolutivo, parece un suicidio no ser religioso.
Fuente: Miguel Ángel Criado. Libro God’s Brain
(El cerebro de Dios, ed. Prometheus Books ), publicado en EEUU.
jueves, 24 de diciembre de 2015
El Evangelio Apócrifo de Felipe
© Vladimir Antonov, 2008. Traducido del ruso al
español por Anton Teplyy y Eduardo Jorquera Muñoz.
Hay aquellos que heredan lo perecedero. Ellos mismos pertenecen a lo perecedero,
por eso lo heredan. Aquellos Que heredan lo Imperecedero Ellos Mismos son
imperecederos. Ellos se vuelven los dueños de lo Imperecedero y de lo
perecedero. El Que ha alcanzado al Padre gracias a sus esfuerzos de
auto-perfección, hallará la Verdadera Vida después de la muerte de su cuerpo.
Él se vuelve un Condueño con el Padre en lo Celestial y en la Tierra.
Los que siembran en el invierno cosechan en el verano. El invierno es lo
mundano, pero el verano es el otro eón. ¡Que sembremos en el invierno en la
Tierra, para que en el verano haya la cosecha! Por consiguiente, no debemos
implorar el invierno de Dios, pues después del invierno sigue el verano. La
palabra griega eones denota las dimensiones espaciales; entre éstas hay
las que se les llaman el infierno, el paraíso y la Morada de Dios el Padre. En
el «invierno», es decir, mientras estemos en la Tierra, debemos trabajar para
estar en el «verano» en la abundancia y la beatitud de los eones más altos.
Primera parte.
sábado, 19 de diciembre de 2015
Jesús: Mil rostros, mil conceptos. Serie: 7. El Evangelio de Acuario de Jesús el Cristo.
El evangelio de
Acuario de Jesús el Cristo
Formación académica
Jesús y la India
Según
algunas especulaciones, Cristo pudo seguir dogmas budistas. Gruber
y Kersten (1995) afirman que el budismo tuvo una influencia sustancial
en la vida y las enseñanzas de Jesús. Afirman que Jesús fue influenciado
por las enseñanzas y prácticas de los “Terapeutas”, descritos por los autores como maestros de la escuela Budista Theravada que estaba establecida en Judea. Aseveran que Jesús vivió la vida de un budista ideal y enseñaba el budismo a sus discípulos; su trabajo sigue los pasos del erudito del Nuevo Testamento de Oxford Barnett Hillman Streeter, quien estableció ya en la década de 1930 que la enseñanza moral de Buda tiene cuatro parecidos notables con el "Sermón de la Montaña”.
Algunos
eruditos creen que Jesús pudo haber estado inspirado por la religión budista y
que el Evangelio de Tomás y muchos textos de los manuscritos encontrados en Nag Hammadi,
Egipto, reflejan esta posibilidad. Libros como Los Evangelio Agnósticos y
Más allá de las creencias: el Evangelio secreto de Tomás por
Elaine Pagels y El Jesús Original por Gruber y
Kersten discuten estas teorías.
En 1887
el corresponsal de guerra ruso Nicolás Notovitch visitó
India y Tíbet. Afirmó que, en la lamasería o monasterio de Hemis Ladakh,
oyó hablar de un manuscrito sobre la “Vida
del Santo Issa, el Mejor de los Hijos de Hombres”.
Issa es el nombre árabe de Jesús. Su historia, junto con
un texto traducido de la “Vida del Santo Issa”, fue
publicada en francés en 1894 con el nombre de “La vida
desconocida de Jesucristo”, y subsiguientemente traducida al
inglés, alemán, español, e italiano.
Las
escrituras de Notovitch crearon inmediatamente controversia. Max
Mueller, orientalista alemán, publicó una carta que
había recibido de un oficial colonial británico manifestando
que la presencia de Notovitch en Ladakh “no
estaba documentada”. J.
Archibald Douglas, entonces profesor de la Facultad de Agra
también visitó el monasterio Hemis en 1895, pero afirmó
que no encontró ninguna prueba de que Notovich había
estado allí. Hay muy poca información biográfica acerca de
Notovitch y no hay registro de su muerte.
El diario del Dr. Karl Rudolph Marx del Ladane Charitable Dispensary, un misionero de la Orden de los Hermanos de Moravia, y director del hospital en Leh, declaró claramente que trató a Nicolás Notovitch por un dolor de muelas agudo en noviembre de 1887. Edgar J. Goodspeed en su libro “Bulos Bíblicos famosos” afirma que el abad principal de la comunidad Hemis firmó un documento denunciando a Notovitch como un mentiroso categórico, pero esta afirmación no se ha verificado independientemente.
Las
pruebas de visitantes posteriores aún no habían tenido lugar, y
Notovich respondió a estas afirmaciones que el lama de
Hemis había negado la existencia del manuscrito para
evitar investigaciones por su valor para el mundo, con
riesgo de ser confiscado o robado. Los
expertos en Tibet
Snellgrove y Skorupski escribieron a los monjes en Hemis, y
dijeron que “parecen convencidos de que todos los
extranjeros roban si pueden. De hecho han sufrido muchos robos importantes estos últimos años”. Notovitch también facilitó los nombres de varias personas de la región que podían demostrar su presencia allí.
En 1922,
después de dudar inicialmente de Notovitch, Swami
Abhedananda, discípulo de Sri Ramakrishna, y bien
conocido de cerca por Max Müller, viajó al Tíbet, investigó
el asunto, y el lama le mostró el manuscrito y con su
ayuda tradujo parte del documento. Más tarde defendió las
afirmaciones de Notovitch. Varios autores han tomado estos relatos y los han ampliado en sus obras. Por ejemplo, en su libro “Los Años Perdidos de Jesús: Prueba Documental del Viaje de 17 años de Jesús a Oriente”, Elizabeth Clare Prophet se refiere a los escritos budistas que prueban que Jesús viajó a través de India, Nepal, Ladakh y Tíbet. Sin embargo, retoma las objeciones y refutaciones de la Vida de San Issa, refiriéndose con detalle a ambas opiniones de la controversia.
Fida
Hassnain. En Busca del Jesús Histórico. 2006. ISBN-187811517
Suzanne
Olsson. Jesús en Cachemira, La Tumba Perdida. Booksurge, 2006. ISBN 1-4196-1175-5
D.L. Snellgrove and T. Skorupski (1977) The Cultural Heritage
of Ladakh, p. 127, Prajna Press ISBN 0- 87773-700-2
domingo, 13 de diciembre de 2015
Jesús: Mil rostros, mil conceptos. Serie: 6. Cuando lo descolgaron de la cruz, Jesús no había muerto todavía; por eso los esenios pudieron reanimarlo.
Las Vidas de Jesús de finales del s. XIX y principios del XX se caracterizan precisamente porque, incluso en las obras de la teología histórica y científica especializada, lo puramente histórico cede en favor de una cosmovisión de carácter general. Quienes habían hecho violencia al reino de los cielos comienzan a hacer violencia al propio Jesús. Hombres muy poco cualificados, normalmente ignorantes, que en lugar de informarse sobre las investigaciones en curso dentro de la teología se enfrentan con ésta con una insoportable actitud de superioridad, se sienten impulsados a escribir Vidas de Jesús cuyo único objetivo es exponer sus propias concepciones religiosas en una exposición a-histórica a priori. En esta actitud, la masa acepta sin más y devora ansiosamente las cosas más absurdas.
Ojalá todas estas Vidas de Jesús se fundaran al menos en una idea o una aguda penetración histórica como las que se revelan en el Irrgang des Lebens Jesu de Albert Du1k. Para Dulk, exponer el destino de Jesús equivale a exponer el destino de la religión. El maestro galileo, una personalidad religiosa extraordinariamente penetrante, se vio condenado al fracaso desde el momento en que su autoconciencia lo elevó a las alturas engañosas de la filiación divina y de la expectativa escatológica. Tras esperar en vano hasta el último momento un «mensaje celeste», murió desesperado.
Cuando uno examina más de cerca la legión de Vidas de Jesús noveladas, éstas se diluyen extrañamente en una sola magnitud. Cuando uno ha leído dos o tres sabe cómo son todas. Los cambios introducidos desde Venturini son muy pocos; el más llamativo lo constituye el hecho de que algunas de las curaciones de Jesús son contempladas ahora desde el estado en que se encuentran las modernas investigaciones en torno a la hipnosis y a la sugestión.
Para Paul de Régla, Jesús era hijo de madre soltera; José recogió a su madre y le ofreció su protección. De Régla describe la hermosura del muchacho: «Sus ojos, no demasiado grandes, eran hermosamente rasgados y estaban cubiertos por la sombra de unas pestañas largas y sedosas de color castaño; algo hundidos en sus órbitas, cambiaban según las impresiones del alma, asumiendo diversos matices, sobre todo el azul o el gris azulado». Tanto él como sus discípulos eran esenios, orden a la que pertenecía también el Bautista. La pertenencia a esta secta lo excluía del judaísmo. En su predicación desarrolló temas sobre derechos humanos, dando impulso a exigencias de carácter socialista y comunista. Su religión consistía en una conciencia pura de la divinidad. No tuvo que ver nada con la escatología. La introducción de esta dimensión en su doctrina se debe a Mateo.
Los milagros se fundan todos ellos en fenómenos de sugestión e hipnosis. Cuando se percató en Caná de que los invitados estaban bebiendo más de la cuenta, hizo que les sirvieran agua y les dijo: «Bebed; este vino es mejor que el que habéis tomado hasta ahora», logrando convencer a una parte de los invitados que, por un fenómeno de sugestión, creyeron que estaban bebiendo vino. La multiplicación de los panes y los peces se explica cuando se eliminan dos ceros. La resurrección de Lázaro, cuando se supone que se trató de una muerte aparente. Cuando lo descolgaron de la cruz, Jesús no había muerto todavía; por eso los esenios pudieron reanimarlo.
Esta Vida de Jesús está escrita con un odio enorme hacia el catolicismo y, al mismo tiempo, con una admiración real por Jesús. También la Vida de Jesús novelada de Pierre Nahor es una simple variante del plan de Venturini. Esta obra hace justicia a las descripciones naturalistas y sentimentaloides y a los extensos diálogos de las Vidas de Jesús de hace un siglo. Mientras Juan se halla predicando todavía en el Mar Muerto, Jesús realiza un viaje a Egipto acompañando a un noble bramán; por entonces poseía bienes en Nazaret y un influyente grupo de seguidores en Jerusalén; en Egipto es instruido en la sabiduría egipcia, esenia e india. este hecho es aprovechado por el autor o, mejor dicho, por la autora, para exponer en diálogos didácticos sus ideas sobre filosofía de la religión. Durante su actividad en Galilea, iniciada inmediatamente después de aquel período de instrucción en Egipto, el joven maestro saca partido de los secretos de la hipnosis y la sugestión aprendidos en aquel país extranjero, donde además había practicado, a instancias de su director, en la persona de mendigos egipcios. Valiéndose de tales artes cura a María Magdalena, una importante prostituta de Tiberíades. Jesús y María se habían encontrado ya en Alejandría. Tras su curación, la mujer abandona la ciudad de Tiberíades y se retira a vivir en una pequeña casa heredada de su madre en Magdala.
Nota: Albert Dulk, De! Irrgang des Lebens lesu. In geschichtlicher Auffassung dargestellt. la parte: «Die historischen Wurzel und die galiliiische Blüte»(l884). 2" parte: «Der Messiaseinzug und die Erhebung ans Kreuz» (1885). También la vida del propio Dulk es un laberinto. Nacido en 1819, durante la revolución de 1848 se dedicó a la actividad literaria y de agitación. Más tarde emprendió, casi sin medios, viajes que lo llevaron hasta el Sinaí, y Laponia. Por último, se enroló en la social-democracia, muriendo en 1884.
Fuente: Investigación sobre la vida de Jesús. Albert Schweitzer. Valencia. 2002.
sábado, 5 de diciembre de 2015
Jesús: Mil rostros, mil conceptos. Serie: 5. Jesús fue enterrado junto a su esposa e hijo
Estudio científico sugiere
que Jesús fue enterrado junto a su esposa e hijo en Jerusalén. Las últimas
décadas han propiciado incesantes disputas teóricas sobre los restos
arqueológicos descubiertos en Jerusalén, durante el siglo XX. En este caso, la
discusión gira en torno al presunto hallazgo del geólogo israelí Aryeh Shimron,
quien asegura haber corroborado la hipótesis de que Jesús de Nazaret se casó y
tuvo un hijo.
Todo comenzó cuando un
osario con la inscripción "Santiago, hijo de José, hermano de Jesús",
fue adquirido en Jerusalén por un coleccionista israelí, en la década de 1970.
Más tarde, hacia la década de 1980, fue hallada otra cripta, bautizada como
'Tumba de los Diez Osarios', que contenía inscripciones con los nombres de
María, Jesús y otros personajes asociados al Nuevo Testamento. En 2007, el
cineasta canadiense-israelí Simcha Jacobovici produjo una película al respecto,
sugiriendo que la tumba corresponde, efectivamente, a Jesús y su familia.
Hoy, Shimron asegura haber
descubierto una conexión entre ambos hallazgos, gracias a la identificación de
la relación geoquímica entre las muestras recogidas en ambas criptas. Así, el
geólogo sostiene que el osario de Santiago formó parte de la 'Tumba de los Diez
Osarios'.
"Este hallazgo pone de
manifiesto que el osario de Santiago es auténtico y la 'Tumba de los Diez
Osarios' de hecho pertenece a la familia de Jesús de Nazaret", señaló
Jacobovici, que está registrando el trabajo de Shimron para una nueva película
documental.
Según la opinión del geólogo
y el cineasta, el descubrimiento prueba que Jesús de Nazaret fue enterrado en
Jerusalén, junto a otras nueve personas, entre las que se menciona a
"Judá, hijo de Jesús", y a "María", su presunta esposa.
Fuente: Clarín+ HISTORY CHANEL
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