domingo, 13 de diciembre de 2015

VILLANCICOS 2015. 1.cefundamentos.blogspot.com


Jesús: Mil rostros, mil conceptos. Serie: 6. Cuando lo descolgaron de la cruz, Jesús no había muerto todavía; por eso los esenios pudieron reanimarlo.

 
 
    Las Vidas de Jesús de finales del s. XIX y principios del XX se caracterizan precisamente porque, incluso en las obras de la teología histórica y científica especializada, lo puramente histórico cede en favor de una cosmovisión de carácter general. Quienes habían hecho violencia al reino de los cielos comienzan a hacer violencia al propio Jesús. Hombres muy poco cualificados, normalmente ignorantes, que en lugar de informarse sobre las investigaciones en curso dentro de la teología se enfrentan con ésta con una insoportable actitud de superioridad, se sienten impulsados a escribir Vidas de Jesús cuyo único objetivo es exponer sus propias concepciones religiosas en una exposición a-histórica a priori. En esta actitud, la masa acepta sin más y devora ansiosamente las cosas más absurdas.

   Ojalá todas estas Vidas de Jesús se fundaran al menos en una idea o una aguda penetración histórica como las que se revelan en el Irrgang des Lebens Jesu de Albert Du1k. Para Dulk, exponer el destino de Jesús equivale a exponer el destino de la religión. El maestro galileo, una personalidad religiosa extraordinariamente penetrante, se vio condenado al fracaso desde el momento en que su autoconciencia lo elevó a las alturas engañosas de la filiación divina y de la expectativa escatológica. Tras esperar en vano hasta el último momento un «mensaje celeste», murió desesperado.

 
     Cuando uno examina más de cerca la legión de Vidas de Jesús noveladas, éstas se diluyen extrañamente en una sola magnitud. Cuando uno ha leído dos o tres sabe cómo son todas. Los cambios introducidos desde Venturini son muy pocos; el más llamativo lo constituye el hecho de que algunas de las curaciones de Jesús son contempladas ahora desde el estado en que se encuentran las modernas investigaciones en torno a la hipnosis y a la sugestión.


    Para Paul de Régla, Jesús era hijo de madre soltera; José recogió a su madre y le ofreció su protección. De Régla describe la hermosura del muchacho: «Sus ojos, no demasiado grandes, eran hermosamente rasgados y estaban cubiertos por la sombra de unas pestañas largas y sedosas de color castaño; algo hundidos en sus órbitas, cambiaban según las impresiones del alma, asumiendo diversos matices, sobre todo el azul o el gris azulado». Tanto él como sus discípulos eran esenios, orden a la que pertenecía también el Bautista. La pertenencia a esta secta lo excluía del judaísmo. En su predicación desarrolló temas sobre derechos humanos, dando impulso a exigencias de carácter socialista y comunista. Su religión consistía en una conciencia pura de la divinidad. No tuvo que ver nada con la escatología. La introducción de esta dimensión en su doctrina se debe a Mateo.
 
    Los milagros se fundan todos ellos en fenómenos de sugestión e hipnosis. Cuando se percató en Caná de que los invitados estaban bebiendo más de la cuenta, hizo que les sirvieran agua y les dijo: «Bebed; este vino es mejor que el que habéis tomado hasta ahora», logrando convencer a una parte de los invitados que, por un fenómeno de sugestión, creyeron que estaban bebiendo vino. La multiplicación de los panes y los peces se explica cuando se eliminan dos ceros. La resurrección de Lázaro, cuando se supone que se trató de una muerte aparente. Cuando lo descolgaron de la cruz, Jesús no había muerto todavía; por eso los esenios pudieron reanimarlo.
 

     Esta Vida de Jesús está escrita con un odio enorme hacia el catolicismo y, al mismo tiempo, con una admiración real por Jesús. También la Vida de Jesús novelada de Pierre Nahor es una simple variante del plan de Venturini. Esta obra hace justicia a las descripciones naturalistas y sentimentaloides y a los extensos diálogos de las Vidas de Jesús de hace un siglo. Mientras Juan se halla predicando todavía en el Mar Muerto, Jesús realiza un viaje a Egipto acompañando a un noble bramán; por entonces poseía bienes en Nazaret y un influyente grupo de seguidores en Jerusalén; en Egipto es instruido en la sabiduría egipcia, esenia e india. este hecho es aprovechado por el autor o, mejor dicho, por la autora, para exponer en diálogos didácticos sus ideas sobre filosofía de la religión. Durante su actividad en Galilea, iniciada inmediatamente después de aquel período de instrucción en Egipto, el joven maestro saca partido de los secretos de la hipnosis y la sugestión aprendidos en aquel país extranjero, donde además había practicado, a instancias de su director, en la persona de mendigos egipcios. Valiéndose de tales artes cura a María Magdalena, una importante prostituta de Tiberíades. Jesús y María se habían encontrado ya en Alejandría. Tras su curación, la mujer abandona la ciudad de Tiberíades y se retira a vivir en una pequeña casa heredada de su madre en Magdala.
 

Nota: Albert Dulk, De! Irrgang des Lebens lesu. In geschichtlicher Auffassung dargestellt. la parte: «Die historischen Wurzel und die galiliiische Blüte»(l884). 2" parte: «Der Messiaseinzug und die Erhebung ans Kreuz» (1885). También la vida del propio Dulk es un laberinto. Nacido en 1819, durante la revolución de 1848 se dedicó a la actividad literaria y de agitación. Más tarde emprendió, casi sin medios, viajes que lo llevaron hasta el Sinaí, y Laponia. Por último, se enroló en  la social-democracia, muriendo en 1884.
 

Fuente: Investigación sobre la vida de Jesús. Albert Schweitzer. Valencia. 2002.

 

 


 
 

 
 
 
 

 




 

 

 






 


 


 


 
 
 

 

 
 
 

 

 

 

 

 

 

 




 




 


 


 

 





 

 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
 

 

 

 

 
 
 

 

 

 

 

 

 
 














 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
  


 
 

 




 

 

 


 

 

 

 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 
 
 


 

 
 
 
 
 

 
 
 





 
 
 
 
 
 
 
 








































sábado, 5 de diciembre de 2015

Jesús: Mil rostros, mil conceptos. Serie: 5. Jesús fue enterrado junto a su esposa e hijo


    Estudio científico sugiere que Jesús fue enterrado junto a su esposa e hijo en Jerusalén. Las últimas décadas han propiciado incesantes disputas teóricas sobre los restos arqueológicos descubiertos en Jerusalén, durante el siglo XX. En este caso, la discusión gira en torno al presunto hallazgo del geólogo israelí Aryeh Shimron, quien asegura haber corroborado la hipótesis de que Jesús de Nazaret se casó y tuvo un hijo.
    Todo comenzó cuando un osario con la inscripción "Santiago, hijo de José, hermano de Jesús", fue adquirido en Jerusalén por un coleccionista israelí, en la década de 1970. Más tarde, hacia la década de 1980, fue hallada otra cripta, bautizada como 'Tumba de los Diez Osarios', que contenía inscripciones con los nombres de María, Jesús y otros personajes asociados al Nuevo Testamento. En 2007, el cineasta canadiense-israelí Simcha Jacobovici produjo una película al respecto, sugiriendo que la tumba corresponde, efectivamente, a Jesús y su familia.

   Hoy, Shimron asegura haber descubierto una conexión entre ambos hallazgos, gracias a la identificación de la relación geoquímica entre las muestras recogidas en ambas criptas. Así, el geólogo sostiene que el osario de Santiago formó parte de la 'Tumba de los Diez Osarios'.

   "Este hallazgo pone de manifiesto que el osario de Santiago es auténtico y la 'Tumba de los Diez Osarios' de hecho pertenece a la familia de Jesús de Nazaret", señaló Jacobovici, que está registrando el trabajo de Shimron para una nueva película documental.

   Según la opinión del geólogo y el cineasta, el descubrimiento prueba que Jesús de Nazaret fue enterrado en Jerusalén, junto a otras nueve personas, entre las que se menciona a "Judá, hijo de Jesús", y a "María", su presunta esposa.

Fuente: Clarín+ HISTORY CHANEL

 

lunes, 30 de noviembre de 2015

Jesús: Mil rostros, mil conceptos. Serie: 4. El Evangelio de Judas.

EL BESO DE JUDAS. GIOTTO,

     Se denomina Evangelio de Judas a un texto utilizado, según testimonios de los Padres de la Iglesia, por la secta gnóstica de los cainitas. Fue compuesto durante el siglo II alrededor de los años 130-150 D.C.[] Este evangelio se creía desaparecido, pero durante los años 1970 fue hallado en Egipto el códice Tchacos copto del siglo IV (supuestamente traducción de un original griego del cual no se conserva ningún ejemplar) en el que aparece un texto que parece corresponder al Evangelio de Judas mencionado en la literatura cristiana primitiva.[  En 2006 la organización National Geographic Society hizo público su trabajo de restauración y traducción del manuscrito. También en ese mismo año la organización National Geographic Society elaboró un video documental titulado "The Gospel of Judas" (El Evangelio de Judas).[

    En el texto se hace una valoración positiva de la figura del apóstol Judas Iscariote, que en los cuatro evangelios canónicos es considerado como traidor a Jesús. Según este evangelio gnóstico, Iscariote fue su discípulo favorito, y si entregó a su maestro a las autoridades romanas fue en cumplimiento de un plan previsto por el propio Jesús.

    En el año 2007, tras revisar una transcripción del manuscrito, la biblista April D. DeConick, profesora de la Universidad Rice (Estados Unidos), rechaza esa interpretación argumentando errores de traducción.  El 21 de marzo de 2008 el experto en copto Marvin Meyer, que formó parte del equipo de traducción de National Geographic, rebate las conclusiones de De Conick defendiendo la traducción original con base en otros textos gnósticos.[

    El texto del Evangelio de Judas es un relato de unas doscientas cincuenta líneas, cuya traducción a un idioma moderno contrasta con los extensos relatos evangélicos porque sólo insume alrededor de siete páginas. Se encuentra en un códice de 66 páginas, más de un tercio del cual es ilegible, y que contiene otras tres obras. Dos de ellas (el Primer Apocalipsis de Santiago, y la Epístola a Felipe, atribuida a San Pedro) son obras gnósticas ya conocidas por los hallazgos de Nag Hammadi. La tercera es un fragmento de un texto desconocido, titulado provisionalmente Libro de Alógenes.[  Todos los textos están escritos en el dialecto sahídico del idioma copto, aunque es una traducción de un original griego. Mediante varios métodos, entre ellos el del carbono-14, el códice ha sido datado entre los años 220 y 340.

   El papiro se encuentra muy deteriorado: algunas partes del texto se han perdido y otras se conservan sólo fragmentariamente. Veintiséis de las 66 páginas corresponden al así denominado Evangelio de Judas. La parte que ha podido ser traducida comienza indicando que se trata de las revelaciones que Jesús hizo a Judas Iscariote, en conversación privada, tres días antes de la Pascua. Escrito en tercera persona, el texto es un diálogo entre Jesús y sus discípulos, especialmente Judas, que aparece como el discípulo favorito de Jesús. Según este evangelio, Judas entregó a su maestro a los romanos siguiendo órdenes del propio Jesús, quien profetizó: "Tú serás el decimotercero, y serás maldito por generaciones, y vendrás para reinar sobre ellos" (página 47 del manuscrito).

    El Jesús que presenta este evangelio es desenfadado. Mientras en los evangelios canónicos Jesús de Nazareth nunca es presentado riendo y menos con malicia, en el texto gnóstico el personaje llamado Jesús se ríe con frecuencia de los malentendidos de los demás discípulos y de su devoción, a la que pretende superficial. En particular, se ríe de modo sardónico mofándose de la ignorancia ajena. Los apóstoles y discípulos se ponen furiosos al ver que este Jesús se burla de ellos; todos, menos el otro protagonista denominado Judas, que responde al primero, "Yo tengo conocimiento de quién eres tú y de dónde vienes. Tú vienes del inmortal reino de Barbelo." En los antiguos textos gnósticos, Barbelo es la Divina Madre de todo y la prudente previsión o lógos que posee el Uno Infinito.

    Debido al "conocimiento" (gnosis, en griego) de Judas, acerca de que Jesús viene desde "el inmortal reino de Barbelo", a Judas se le promete una revelación "referida a secretos que ninguna otra persona ha conocido nunca". La inversión de la relación tradicional entre Jesús y Judas que plantea el texto es que Jesús le está agradecido a Judas y lo elogia: “Tú los superarás a todos ellos. Porque tú sacrificarás el hombre que me reviste (...). La estrella que indica el camino es tu estrella.” (n. 56-57). La última parte de la "revelación" que el "Jesús" gnóstico brinda a Judas es la siguiente. Los paréntesis rectos indican lagunas del texto; es de notar la referencia a "Cristo" y el lugar atribuido al mismo en el universo:

    La multitud de aquellos inmortales es denominada cosmos -que significa perdición- por el Padre y las 72 luminarias que están con el Autogenerado y sus 72 eones. En El apareció el primer humano con sus poderes incorruptibles. Y el Eón entonces apareció con su generación, en quien la nube de conocimiento y el ángel es llamado El. [...] eón [...] después de eso [...] dijo, hagamos que doce ángeles adquieran realidad para gobernar sobre el caos y el mundo subterráneo. Y héte aquí, que desde la nube emergió un angel con destellos de fuego en su faz y sucio de sangre en su apariencia. Su nombre era Nebro, que significa Rebelde; otros le llaman Yaldabaoth. Otro ángel, Saklas, también salió de la nube. En esto, Nebro creó seis ángeles y lo mismo hizo Saklas, para que fuesen sus asistentes, lo cual produjo 12 ángeles en los cielos, y cada uno recibió una porción de los cielos. Los doce soberanos hablaron a los doce ángeles [...] el primero es Seth, quien es llamado Cristo. El segundo es Harmathoth. El tercero es Galila. El cuarto es Yobel. El quinto es Adonaios. Estos son los cinco que gobiernan sobre el mundo subterráneo, y ante todo sobre todo caos.

    Los críticos de este evangelio apócrifo señalan que dicho documento nunca perteneció al canon bíblico puesto que no fue aprobado por la iglesia primitiva desde sus comienzos dado a que esta era la comunidad que conocía con certeza los libros que tenían la autoría apostólica.

FUENTES:
  • VV.AA.: El Evangelio de Judas. National Geographic & RBA; Barcelona, 2006. ISBN 84-8298-370-9.
  • KASSER, Rodolphe, Marvin Meyer y Gregor Wurst, eds. El evangelio de judas, trad. de Domingo Almendros, RBA, Barcelona, 2006.
  • KROSNEY, Herbert: El Evangelio perdido de Judas. National Geographic & RBA; Barcelona, 2006. ISBN 84-8298-371-7.
  • GARCÍA BAZÁN, Francisco: El Evangelio de Judas. Editorial Trotta; Madrid, 2006. ISBN 84-8164-837-X.
  • MONTSERRAT TORRENTS, José: El Evangelio de Judas. Editorial Edaf; Madrid, 2006. ISBN 84-414-1806-3.

 

 

viernes, 27 de noviembre de 2015

Jesús: Mil rostros, mil conceptos. Serie: 3. El Evangelio de Tomás.


 
    Este escrito apócrifo fue compuesto en griego probablemente a mediados del siglo II; su autor es desconocido puesto que en su forma actual, gnóstica, no pudo haber sido redactado por (Judas) Tomás, “el mellizo” mencionado en Jn 11,16 y 20,24 que debió morir quizá un centenar de años antes de que esta obra viera la luz. Este evangelio tan bien considerado entre los investigadores presenta al lector, al menos aparentemente, como esposa de Jesús no a María Magdalena, sino a Salomé. Este personaje nos es conocido por el texto de Lc 8,1-3 que conviene citar de nuevo (es el único texto evangélico que habla de acompañantes femeninos de Jesús durante su ministerio público en Israel, es decir, fuera de la pasión:
   “Con El iban los Doce, y también algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios, Juana, mujer de Cusá, mayordomo de Herodes, y Susana, y muchas otras que de sus bienes personales contribuían al sostenimiento de ellos”, y por los pasajes evangélicos sobre las mujeres que se acercaron a la tumba de Jesús pasada la fiesta. Por ejemplo Mc 16,1:

   “Y pasado el sábado, María Magdalena y María, la madre de Santiago y de José, y Salomé compraron aromas para ir (a la tumba) y embalsamarlo”. »

Ahora bien, en la sentencia 61 del Evangelio de Tomás leemos:

     «Jesús dijo: Habrá dos descansando en una cama; el uno morirá, el otro vivirá.
Salomé dijo: ¿Quién eres tú, hombre, y de quién (provienes)? Te has reclinado sobre mi lecho (Otros: “Has subido a mi cama”) y has comido en mi mesa.
Jesús le dijo: Yo soy el que proviene del que es igual. Me ha sido dado de entre lo perteneciente a mi Padre.
(Salomé dijo): ¿Yo soy tu discípula?
(Jesús dijo): Por ello digo (Otros: “Respecto a esto”): "cuando alguien (es decir, un discípulo) se hace igual (como el Maestro), será lleno de luz; pero cuando se separa, estará lleno de tiniebla".
(Traducción de Fernando Bermejo, en Todos los evangelios, EDAF 2009; con paréntesis explicativos míos). La frase clave para nuestro propósito es “Te has reclinado sobre mi lecho / Has subido a mi cama y has comido en mi mesa”, cuya intelección inmediata es: Jesús es el marido de Salomé, puesto que sólo el marido asciende a la cama de su mujer, es decir, se une a ella, y es también quien come con ella normalmente en su mesa.
    Naturalmente, surgen inmediatamente dudas en la interpretación porque la respuesta de Jesús nada tiene que ver con el matrimonio o el sexo, sino que hace alusión a su calidad, como Revelador celestial, como “Hijo” del Padre trascendente. Y luego, inmediatamente, la ulterior respuesta de Salomé la presenta a ella misma en una relación clara de discípula respecto al Maestro. Se ha argumentado con razón que este difícil texto no debe interpretarse como una pregunta descontextualizada de Salomé sobre la identidad de Jesús. ¿Qué sentido tiene que de repente la esposa pregunte al marido al que conoce muy bien: “Quién eres tú, hombre, y de quién (procedes)? Debe entenderse, por el contrario, como una reacción a la frase anterior del Revelador que contiene una amenaza para el final de los tiempos: “Habrá dos descansando en una cama; el uno morirá, el otro vivirá”. Es decir, uno se salvará y el otro se condenará".

    Entonces, al oír esta frase, con cierto temor, preguntaría Salomé: “¿Quién eres tú (entonces), hombre?”, es decir, ¿a cuál de los dos tipos de hombre perteneces? La frase “Has subido a mi cama y has comido de mi mesa” debe unirse también a lo que sigue –“Yo soy tu discípula”- y significaría en ese caso: “Tú y yo formamos una pareja (espiritual, a tenor de lo que a continuación se afirma). ¿Acaso uno de los dos va a perecer, es decir, va a ser condenado?”.

Escribe: Antonio Piñero

 

martes, 24 de noviembre de 2015

Jesús: Mil rostros, mil conceptos. Serie: 2. Jesús estuvo casado.

 
 
     Por supuesto, de un manuscrito. Hasta hace un siglo en el mercado de antigüedades en El Cairo se podía encontrar libros en papiro para revolucionar la historia de las religiones. Le ocurrió en 1896 a Carl Reinhardt, cuando compró uno, escrito en copto a principios del siglo II. Lo depositó en el Museo Egipcio de Berlín y no fue desvelado hasta 1955 por el egiptólogo Carl Smith. Resultó ser el Evangelio de María y agitó las investigaciones sobre el protagonismo de las mujeres en las primeras comunidades cristianas.

     En una religión cuyas jerarquías desprecian e incluso detestan a la mujer, reabría el viejo debate sobre el estado civil de Jesús, el fundador cristiano. Así lo subrayó entonces Karen King, reputada catedrática en la Universidad de Harvard, que ofreció en 2006 otra traducción y un estudio riguroso (en español lo editó Poliedro, con traducción de Marco Aurelio Galmarini).
 
     Ahora vuelve otro papiro. Al comprado por Reinhardt le faltaban las seis primeras páginas y cuatro más del centro. Karen King cree que eran la clave de un hecho que se ha querido ocultar como si fuese peligroso. La semana pasada ha dado a conocer el texto en el que se dice que Jesús se casó. La tradición cristiana imperante siempre, ha dicho que no lo estaba, a pesar de no existir evidencias que respalden tal afirmación o la contraria.
 
     "Si en los primeros textos no hay referencias al matrimonio de Jesús, es porque en el contexto normal era que estuviera casado. ¿Por qué entonces las reacciones más viscerales que argumentadas en contra? Las razones tiene que ver con el sexo. Porque cae por tierra todo el fundamento cristológico del celibato impuesto a los sacerdotes. Porque pierde justificación la superioridad de la vida consagrada a Dios sobre la vida de los cristianos seglares; y porque se desmonta la visión negativa que la Iglesia tiene de la sexualidad y la consiguiente represión sexual que impone", sostiene el teólogo Juan José Tamayo, autor de tres libros sobre la vida y la obra de Jesús de Nazaret. Escrivá de Balaguer rechazó así el planteamiento: "El matrimonio es para la clase de tropa".
 
     En El Evangelio de María hay un diálogo de Jesús con los discípulos después de la resurrección. Entre ellos está María de Magdala (conocida como María Magdalena), que antes había revelado enseñanzas que ella misma recibió en una visión del resucitado. Algunos discípulos se enfadan. ¿Cómo podía Jesús escoger a una mujer como interlocutora, marginando a Pedro, por ejemplo? Otros reprochan a Pedro por el trato que da a Magdalena: "Si el Salvador la hizo digna, ¿quién eres tú para rechazarla? El Salvador la conocía profundamente, por eso la amó más que a nosotros, lo que debería darnos vergüenza".
 
    Otro fragmento contiene esta cita: "Y Jesús les dijo: Mi mujer" A la discusión de si esa mujer merece ser parte de la comunidad, Jesús contesta: "Ella puede ser mi discípula también. Con esta frase, la tesis de San Pedro ordenando callar a las mujeres en las asambleas, saltaría por los aires de forma clamorosa.
 
    Son legión los Padres de la Iglesia que detestan a la mujer: Pablo de Tarso (San Pablo): "Es bueno para el hombre abstenerse de mujer". Agustín de Hipona (San Agustín): "El marido ama a la mujer porque es su esposa, pero la odia porque es mujer". Tomás de Aquino (Santo Tomás): "La mujer es un hombre malogrado". Juan Damasceno (Santo, Doctor de la Iglesia): "La mujer es una burra tozuda (necia, tonta), un gusano terrible en el corazón del hombre, ella ha expulsado a Adán del Paraíso". Tertuliano (Padre de la Iglesia): "No está permitido que una mujer hable en la Iglesia, ni bautizar ni ofrecer la eucaristía, ni participar en las funciones masculinas, y mucho menos en el sacerdocio".
 
Fuente: Juan G. Bedoya. Diario El País. Madrid. Notas de paréntesis nuestras.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Jesús: Mil rostros, mil conceptos. Serie: 1.


   Brevísimas menciones en sendas obras de Plinio el joven, Tácito y Suetonio. Son más bien referencias a la actividad de los cristianos:

   A comienzos del siglo II, Plinio el Joven, en una carta al emperador Trajano, menciona que "Estos cristianos (Aquellos que hace comparecer ante sí mismo como cristianos) que consienten en ser sacrificados, los devuelve absueltos. Por otra parte, aseguran no haber hecho ningún mal: dicen haber, simplemente, elevado cánticos a Cristo, como los que se dedican a un dios" «le cantan himnos a Cristo (casi Dios, según dicen)» (Epístolas 10:96).

    Hacia 116 o 117, el historiador Tácito, en sus 'Anales' hablando de Nerón comenta que después del incendio de Roma infringía penas severas a los partidarios de un tal Cristo, que había sido supliciado bajo Poncio Pilato, los cristianos toman su nombre "de un tal Cristo, que en época de Tiberio fue ajusticiado por Poncio Pilato" (Anales, 15:44:2-3).

   Suetonio en una nota al parecer tomada de un documento de la policía de la época de Claudio (41-54) hacia 120, menciona a los cristianos y en otro pasaje de la misma obra, hablando del emperador Claudio, dice que a «los judíos, instigados por Chrestus, los expulsó de Roma por sus hábitos escandalosos» (De Vita Caesarum. Divus Claudius, 25). 'Los hebreos fueron expulsados de Roma, culpables de haber provocado tumultos bajo la instigación de un tal "Chrestus". Otra versión del mismo texto indica que Claudio: 'Expulsó de Roma a los judíos por las continuas peleas a causa de un tal Cresto'. El nombre Chrestus ha sido interpretado como una lectura deficiente de Christus; sin embargo, no puede excluirse que el pasaje haga referencia a un agitador judío en la Roma de los años 50.

    Existe otro texto que, aunque es bastante dudoso, podría ser una referencia a Jesús de Nazaret: se trata de una carta, conservada en siríaco, escrita por un tal Mara Bar-Serapion, en la que se habla de un «rey sabio» condenado a muerte por los judíos. No hay acuerdo sobre si esta carta data del siglo I, II o III de nuestra era, y tampoco está claro si es o no una referencia a Jesús de Nazaret. La escasez de fuentes no cristianas sugiere que la actividad de Jesús no llamó la atención en su época, aunque según las fuentes cristianas su predicación habría congregado a multitudes. Las fuentes no cristianas no aportan nada al conocimiento de Jesús como personaje histórico, y solo se usaron para demostrar su existencia.[

Wikipedia. Fuentes romanas.